El viento crepitando la ventana
Mientras restos de espanto degollados,
Caen esparcidos bajo los pies
Mareta que emana vida
Junto a un aire de promesas,
Que no anhelan existir
Y es que si la luna tararea
Y la luz entibia los recovecos,
Resulta necio preguntar,
Lo que diario veo en sus ojos